Alcalde Metropolitano y académicos de la UCV analizan problemas de la ciudad

Ledezma asistió al Laboratorio Internacional de Complejidad Política que en su capítulo Venezuela se realiza en la Universidad Central de Venezuela
El Alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma, asistió al Laboratorio de Complejidad Política, invitado por el Centro de Investigaciones Postdoctorales (CIPOST) de la Universidad Central de Venezuela (UCV), para participar en un conversatorio sobre el manejo de las políticas públicas en distintos niveles del Estado venezolano, así como para discutir la posición del burgomaestre frente a los problemas que aquejan a los caraqueños.
Rigoberto Lanz, académico de la UCV, integrante del Laboratorio de Complejidad Política, agradeció la presencia del Alcalde Antonio Ledezma, al tiempo que explicó los principales puntos de discusión en los que se centra esta iniciativa.
“Esto se llama Laboratorio de la Complejidad Política, es un laboratorio internacional que tiene este capítulo en Venezuela para crear un espacio de diálogo, de discusión, de operadores políticos de distintas tendencias y funciones, entre politólogos, funcionarios públicos, agentes, gente de partidos, gente de la comunidad, para ir creando un espacio para el diálogo y la concertación. Pretendemos interpelar a distintos actores políticos, así que, en este caso. ¿Quién mejor que el gestor de la ciudad para ver cómo está pensando en cuanto a la crisis de hoy en día? Por eso hemos citado al Alcalde Metropolitano de Caracas, Antonio Ledezma”, aseguró Lanz.
“Venezuela es un país inviable”, advirtió el académico, quien aseguró que para que “sea viable”, hace falta que se produzcan una serie de circunstancias. “Podemos seguir siendo un territorio poblado, podemos seguir siendo lo que hemos sido siempre: un montón de habitantes que están en ciudades, pero eso no es una sociedad. Para crear un ‘nosotros´ que comprometa, que signifique algo, hace falta que la gente no esté tan disparatadamente colocada en la pobreza extrema y en la riqueza extrema, por ejemplo. No es que vamos a ser todos exactamente iguales, porque eso no existe ni puede existir, es hasta indeseable- pero hace falta que como ciudad arreglemos las tensiones mínimas que están en la base para que todo lo demás fluya”, sentenció el catedrático.
Lanz aseguró que en Venezuela hay problemas de fondo que deben ser revisados para poder surgir como país. “Tenemos que impulsar la diversidad. La diversidad es muy rica, pero estando montada en una sociedad fracturada por pobreza, miseria, opulencia, se convierte en un obstáculo más. Así que se tienen que corregir primero estos entuertos estructurales, para poder conformar una sociedad plural, abierta, diversa, múltiple, etcétera. Eso tiene que ver con las políticas públicas, con las leyes, con las reglas del juego, tiene que ver con la Constitución y su aplicación, con la forma como se gobierna, en fin, cualquier gobernante que venga, desde el Presidente hasta un Alcalde, se va a tropezar con esta dificultad mayor”, aseveró Rigoberto Lanz.
Durante la sesión, surgió el planteamiento de hacer de las políticas públicas una política de inclusión. “¿Cómo hacemos para que deje de ser un círculo vicioso, y se convierta en virtuoso? De la misma forma como se trabaja a dos manos. Es decir, no podemos dejar pasar el tiempo buscando grandes soluciones a los problemas y tampoco podemos ignorarlos y ocuparnos nada más de la gestión pública como si fuéramos puramente ingenieros, hacer reingeniería ignorando los problemas de fondo. Tenemos que dejar de excluir. Toda política de inclusión ayuda a la construcción de la sociedad. ¿Cómo gestionas una sociedad si sabes que una parte de ella no puede trabajar, no puede ir a la escuela, no puede acceder al transporte, no tiene seguridad?”, sentenció Lanz.
Prensa Alcaldía Metropolitana
